viernes, 27 de septiembre de 2013

Amar con sabiduría

Desde hace unos días voy viendo por el Facebook una imagen que la comparte mucha gente.


Así que después de pensar con amor, decidí escribir sobre como es para mí amar con sabiduría:

Para poder amar con sabiduría tienes que saber amarte a ti. Sentir que es lo que te hace feliz, que tú te hagas feliz sin necesidad de nadie más, pero sintiendo que deseas tener a alguien más, familia, amigos, personas especiales. 

Amar con sabiduría es saber que nadie te amará nunca como te amas tú, o nadie debería amarte como tú te amas, no es sano, además no es cierto. 

Amar con sabiduría es compartir, aceptar y valorar.

Amar con sabiduría es que te guste lo que pruebas habiéndolo probado.

Amar con sabiduría es querer sin decir y decir sin querer.

Amar con sabiduría es saber que nada es eterno, porque la vida no es eterna; vivir aquí y ahora, y qué rico es vivir!! 

Amar con sabiduría es que te roce el aire mientras conduces y que se erice el vello recordando un beso, un susurro al oído, una mirada especial, que dice mil cosas increíbles que nunca se podrían decir con la voz.

Amar con sabiduría es cerrar los ojos y acordarte de los que ya no están sin llorar, valorando lo que te dieron y lo que no te pudieron o supieron dar; sin rencores.

Amar con sabiduría es escuchar una canción y sentir que vuelves a estar ahí, transportarte en el tiempo, volver a sentir aquello que sentiste y por eso te trae ese recuerdo.

Amar con sabiduría es llorar y que te duela el corazón por alguien, aunque solo sea un momentito, pero darte esa oportunidad, porque esa persona vale la pena y porque llorar y estar triste es muy dulce y precioso.

Amar con sabiduría es que alguien te diga que no le importa pasarlo mal, es inteligente querer vivir algo sin miedo a perderlo, porque porsupuesto nunca se pierde, amando nunca pierdes.

Amar con sabiduría es besar despacio y suave, pero también besar rápido y brusco.

Amar con sabiduría es no querer hacer daño a alguien, aunque a veces lo hagas. Pero si la otra persona ama con sabiduría, sabrá que a veces las cosas suceden y las personas se equivocan, así que pese a todo seguirá amándote. 

Amar con sabiduría es que los ratitos con esas personas especiales se pasen muy deprisa.

Amar con sabiduría es volver a casa por Navidad, quedarte apartadx, cerrar los ojos, desear que estuvieran todos y aunque probablemente no lo estarán, escuchar a los tuyos y sentir que nada malo puede pasar; y si pasa, que pase, ellos están ahí.

Amar con sabiduría es lo más loco del mundo! 

Feliz fin de semana.

ElisabetSlow

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Miércoles Mudo

'Atardecer en la Toscana'




martes, 24 de septiembre de 2013

¿Para qué sirve esto de la osteopatía?




Uno de los momentos más interesantes en una reunión de amigos o recién conocidos es cuando a uno le preguntan a qué se dedica. Aunque ya va siendo más frecuente que cada vez más personas acudan al osteópata, y esto depende de las latitudes en que uno se mueva, sigue habiendo un desconocimiento general sobre la osteopatía. Siempre se conoce a alguien que ha ido pero no se sabe exactamente qué hacemos dentro de nuestras consultas, así que con seguridad habrá una segunda pregunta... ¿Pero eso de la osteopatía para qué sirve?

Al principio, uno puede sentirse incómodo o incluso insultado por que no sepan de qué va. Pero con el tiempo nos damos cuenta de que es una oportunidad para extender un abordaje terapéutico y una medicina que puede ayudar a mucha gente a mejorar su calidad de vida. Así, que ahora, ante esa pregunta, reacciono con ilusión porque todos tenemos algo que ajustar o mejorar en nuestra cotidianeidad. Y este es el propósito de este post. Haceros pensar si la medicina osteopática puede seros de ayuda a vosotrxs o a alguien de vuestro entorno.

La osteopatía no tiene nada que ver con crujir articulaciones, aunque en alguna ocasión utilicemos técnicas de ajuste tipo trust, que así son como se llaman; ni se limita a problemas relacionados con el aparato osteomuscular, aunque tradicionalmente es el campo en el que tenemos más fama... La osteopatía, en realidad sólo trata de hacer una cosa, ajusta el cuerpo y lo deja en situación para que él mismo sane y llegue a su estado óptimo de salud. Así, que por hacer, no hacemos mucho, no curamos nada de nada. El primer principio por el que un osteópata se mueve es el de que el cuerpo tiene capacidad para curarse. Y si no lo hace es por que hay algo que se lo está impidiendo.

Por tanto, lo más importante para una osteópata o un osteópata es saber la causa del problema. Puede ser un dolor o una disfunción en el trabajo de cualquier órgano. Esta disfunción osteopática, que así la llamamos, puede estar el cualquier lugar (nervio, arteria, una articulación que no se mueve convenientemente...) y venir de situaciones diversas (accidentes, hábitos alimentarios, estrés...). ¡Lo primero que hacen la mayoría de personas que acuden a mi consulta en la primera visita es decir lo que les duele al tiempo que se van quitando la ropa! Con un aire relajado les invito a sentarse y a charlar para investigar de dónde viene todo. Muchas veces ves la cara de extrañeza ante determinadas preguntas o información que se les demanda (¿Cómo son tus menstruaciones? ¿Duermes bien? ¿Qué tal en el trabajo o con tu pareja?), pero pronto empiezan a comprender la interrelación de todos los procesos orgánicos y que es fundamental para el trabajo del o la osteópata. Un ejemplo vale más que mil palabras, o al menos eso dicen.

El dolor de cervicales o cervicalgia es una patología, como dicen los médicos, bastante común en nuestros días. A decir verdad, la cervicalgia no es una patología ni una enfermedad y por lo tanto no puede ser un diagnóstico. Como tampoco lo son las lumbalgias o lumbagos, o las cefaleas. Todos estos términos pertenecen a la sintomatología, son síntomas.

  • Buenos días, Doctor.
  • Buenos días, ¿qué le pasa?
  • Mire, me duele esta zona de la espalda, aquí abajo, en las lumbares.
  • Ahá, de acuerdo. Usted tiene una lumbalgia. Tómese esto.

Lumbalgia significa dolor de lumbares y es precisamente lo que el paciente le dice al médico.

Si alguien con dolor de cervicales va a la consulta de cualquier osteópata que se precie, éste o ésta le preguntará si hace bien la digestión, si tiene estreñimiento, si ha tenido algún accidente aunque ocurriese en la infancia y cómo fue su parto (por poner un ejemplo). Porque hay determinadas estructuras que sufren o pueden sufrir si algo de esto hubiera ocurrido.

Una restricción en una vértebra producido por un accidente de hace años puede ir provocando un trabajo extra en las vértebras inferiores o superiores a ésta y debutar con dolor años después. O una alimentación que a nuestro sistema le cueste digerir hará que la estimulación nerviosa que va a las vísceras digestivas sea mayor y que por tanto la musculatura cervical, que en parte comparte la misma inervación, se vea sobre estimulada y se contraiga provocando dicha cervicalgia. El dolor puede ser parecido pero el tratamiento para uno u otro caso es radicalmente distinto, pues ambas situaciones necesitan ajustes distintos para que la persona pueda superar la fase dolorosa. Mientras que en uno se resolverá la falta de movimiento de la vértebra lesionada en otro bastará con adecuar la alimentación al tipo de persona y vida que lleve.

Y después que de la mayor parte de personas hayan aguantado con interés todo este rollo sobre lo que hacemos los osteópatas y la confianza se va extendiendo, empiezan preguntas sobre lo que a cada uno les sucede.

“¿Puedes hacer algo para el dolor en la menstruación?”


lunes, 23 de septiembre de 2013

Cookies

Lo prometido es deuda, hoy os traemos nuestra primera receta slow!
Todos los ingredientes son ecológicos / bio, os informaremos de las tiendas y marcas donde los podréis comprar, aunque es mucho más fácil de lo que parece.

La primera receta son unas de mis galletas preferidas, por lo buenísimas que están y lo fáciles y rápido que son de preparar.

Cookies de chocolate

Ingredientes:

100 gr. Mantequilla ecológica Montanari Gruzza  (comprado en véritas)
100 gr. azúcar de caña panela ecólogica Alternativa (comprado en Cooperativa Estevia)
1 pizca de sal 
1 huevo (comprado en Cooperativa Estevia)
180 gr. de harina de espelta (comprado en Cooperativa Estevia)
1 cucharadita de levadura química
100 gr. chocolate 70% cacao bio Kokoa (comprado en Cooperativa Estevia)


Elaboración:

·Poner la mantequilla y el azúcar panela en un bol. Mezclar con una cuchara hasta conseguir una crema
·Añadir la sal, el huevo batido y mezclar hasta incorporar
·Añadir la harina y la levadura tamizadas, remover con la cuchara hasta que se integren los ingredientes,  no mezclar demasiado sino las galletas quedarían duras
·Cortar el chocolate con un cuchillo e incorporarlo a la masa
·Formar las galletas con dos cucharas de postre e ir colocándolas en la bandeja del horno (previamente  untada con mantequilla o colocar papel de horno para que no se peguen)
·Os recomiendo dejar espacio entre las galletas... ya que se agradan bastante y se pueden pegar 
·Hornear a 180º durante 8-10 minutos hasta que los bordes de las coockies empiecen a dorarse pero aún  estén blandas por el centro, al enfriar se endurecen. El tiempo en el horno también depende del tamaño  de las galletas y del horno.
·Dejar enfriar unos diez minutos y después colocarlas encima de una rejilla o una bandeja.


Bon appétit!!  




viernes, 20 de septiembre de 2013

Algo de nutrición

Hoy os queremos hablar de una Doctora muy especial.
Gracias a mi trabajo he podido conocerla en persona, y me cautivó.
Desprende una energía increíble, a sus 94 años. Puede ser que muchos no hayáis oído hablar de ella, de hecho yo hace muy poquito que la descubrí, Mª Teresa Guardiola.
Estudió Medicina, Cirugía y Ostetricia en Barcelona; y por amor se fue a vivir a Venezuela, donde trabajó en un montón de proyectos. Aunque dedicó muchísimo tiempo a la investigación, práctica y observación del efecto que producía en el cuerpo la ingestión de alimentos y como las combinaciones de los mismos guardaban un equilibrio entre sí.

Ha escrito muchos libros, pero hoy os quiero hablar de la Nueva Técnica de Alimentación. Donde podéis encontrar dietas, información de alimentos, formas de comer... Ella hablaba el otro día de la importancia de comer crudo. Remarcaba bien que el comer ensalada no es comer atún, huevo duro, etc; comer ensalada es comer verde, hojas verdes todos los días. También nos habló de como tenemos que comer, de qué manera sentarnos, el agua que debemos comer entre la comida (nada), la importancia de hacerlo tranquilamente, sin distracciones, sin tv, a ritmo sloooooow, marcando los tiempos.

También nos habló (y me encantó) de los cajoncitos psicológicos. De como es de importante cerrar los cajones que vas abriendo a lo largo del día, la importancia de la desconexión. De estar en el sitio presente en cada momento, de aparcar los problemas y también las alegrías. Vivir el momento, el aquí y ahora.

Os dejo con una entrevista que le hicieron en La Vanguardia, seguro que os gustará:

Cuando una señora de 93 años te da cita un sábado ¡antes de las ocho de la mañana! no 

puedes decirle que no. Cuando, además, esa mujer carismática lleva a cuestas una historia 

increíble y todavía está en activo, recibiendo pacientes en una consulta donde "ya no puedo 

dar ni una hora más", entonces la cita se convierte en una sabrosa fuente de incógnitas. 


¿Cómo aguanta ese ritmo a su edad? "Porque separo muy bien los tiempos; cuando estoy en 

una actividad desconecto del resto. El secreto es ese: no arrastre los problemas, no los lleve 

con usted todo el día, aprenda a aparcarlos". ¿Por qué no se jubiló? "Sentía que tenía una 

responsabilidad con mis pacientes, mientras me reclamen no voy a dejarlos solos..."


Fue una niña curiosa y espectacularmente lista. "Tenía una memoria de elefante, eso sí". 
Nacida en 1919, a sus 16 años su padre tuvo que firmar un permiso para que la niña 
estudiara más allá de lo que le correspondía por edad. "Estudié Medicina en Barcelona en 
época de guerra y entré como interna en el hospital Clínic. Entonces, si tenías capacidad para 
hacer dos cursos en uno, te dejaban". Hizo la carrera ¡en 3 años y medio!

"Pero se instaló el Generalísimo y consideró que aquello eran estudios rojos. Los anuló. Me 
dieron la oportunidad de revalidar". La doctora Guardiola ha aprendido a convertir los malos 
recuerdos en plácidas anécdotas y por eso mientras confiesa que aquello fue "el primer golpe 
fuerte de mi vida", esboza una sonrisa socarrona. "Andaba yo hundida cuando uno de mis 
mentores me dijo: pues haz obstetricia". A ella no le gustaba eso para nada, ella quería ser 
cirujana. "Pero ya ve, hija, me tocó hacer partos..."

Maria Teresa se levanta cada día a las seis de la mañana, toma un zumo de 
naranja, dos tostadas con manteca de cacahuete ("yo era de tortilla de 
patatas, pero abusé") y leche de avellana. Luego se dirige a su consulta y a las 
ya está confesando pacientes. Así durante 35 años. "Una primera visita, para 
que sea completa, como Dios manda, debe ocuparte una hora y media". 


Se fue de Catalunya por culpa -o gracias- del amor de su vida. El chico en cuestión debía 
casarse, por conveniencia, con la vecina de las tierras de al lado, "pero me prefirió". "En mi 
casa no querían verlo ni en pintura. Ellos soñaban con que yo me casara con un médico, como 
mi padre... Pero yo era muy terca". Decidieron escaparse. Se casaron en secreto -"a la boda 
sólo asistieron mis hermanas y alguna paciente mía porque con 20 años, yo ya tenía 
consulta- Mi madre ni vino". Había que buscar otra tierra más prometedora, "pero todas las puertas se nos cerraban". Intentaron irse con un colectivo que quería vivir con tribus del Orinoco. Nada.

El destino quiso que Maria Teresa coincidiera con una paciente venezolana que le abrió 
camino hasta su país. Una vez afincada, conocería en una cena a una mujer "con la que 
rápidamente se estableció mucho feeling". Resultó ser la supervisora general de los 
hospitales de Venezuela. Otra vez la providencia. En 1948 la doctora Guardiola creaba la 
primera escuela de Enfermería de Tachira.

De un día para otro se convirtió en la organizadora de la sanidad pública de la región. "En el 
hospital Vargas me recibieron como a un ministro y yo no estaba segura de poder organizar 
todo aquello. Pero, ¿sabe? en la vida no hay nada que te espabile más, que te haga valiente, 
como la necesidad". 

Llaman por teléfono. Ya no puede dar más horas de visita. Recibe pacientes de todos los 
rincones de Catalunya, de España, de América... "incluso tengo dos de Shangai que vienen 
una vez al año a visitarse". La doctora Guardiola, que en noviembre pasado todavía se bañó 
en Blanes, reconoce en el mar su segunda pasión. "A mi edad, algo de braza o espalda y sales 
nueva". Un baño energético y, para comer, una ensaladita cruda, un zumo y algo de pescado 
blanco -"que deja menos residuo"- porque en dietética el gran error occidental, dice, es 
mezclarlo todo. "¿No se dan cuenta de que eso que hacemos por Navidad, escudella i carn 
d'olla, es una bomba?"

¿Y su marido qué hizo en Venezuela? Jefe de mantenimiento del hospital. "Se daban 
situaciones surrealistas, allí dan mucho valor al sexo. Algunas chicas me decían: 'Trabajas 
muuucho y tu marido está soliiito, yo me he ofrecido a éeel...' ¿A usted también la 
perseguían? "¡Uf! Los médicos locos me invitaban a fiestas y decían: 'aunque venga con su 
marido ya nos perderemos por un caminito'.


A su edad todavía conduce. No le parece un despropósito. "Cojo el coche y me voy a casa a 
comer con mi marido y luego... una siestecita". Tras ese descanso, de vuelta a la consulta. 
¿Hasta qué hora? "¡Qué pregunta! Hasta que se acaba el trabajo, no sé, las 8, las 9...". Vuelta 
a casa y desconexión. "Entonces cierro el cajón de problemas. ¡Es la hora de mi marido, le 
dedico a él la cena, la palabra, la noche! No pienso en nada más. La fórmula de durar en 
pareja es mucho cariño y no dar demasiadas explicaciones".

Han intentado robarle su teoría de los cajones psicológicos, esa que te obliga a respirar hondo 
ante un conflicto y abrir o cerrar convenientemente cada pensamiento. "Cuando cierres uno 
de esos cajones de problemas ya no lo abras hasta el día siguiente porque ningún problema se resuelve de noche, dando vueltas en la cama". También han plagiado sus libros, "algo infame".

Tras seguir su formación en el White Memorial Hospital de Los Ángeles, en 1961 pasó a ser 
su responsable de Higiene y Nutrición. "Tuve un accidente brutal, caí por un barranco y -
tras un coma- pude quedarme en silla de ruedas, pero el poder mental es definitivo. Lo veo 
cada día: el que quiere salir del hoyo, sale". De vuelta a España fue responsable del 
departamento de Ginecología y Obstetricia del hospital del Mar de Barcelona. "Hoy se 
agobian con nada. 

¿Crisis? Crisis fue la guerra ¡y salimos adelante! ¿Que tenías que hacer tres horas de cola 
para un pan? Pues aprendías a hacer ganchillo para aprovechar la espera". 


Se define como abuela fantasma y madre fantasma "porque trabajé muchas horas, pero sé 
que ellos valoran mis razones. Los he querido mucho y, si me necesitan, saben que allí 
estoy". 

Hace un par de meses salió su último libro (en Cel i Terra, passeig Sant Joan, 30), "Los hago 
porque un día me voy a ir".



Morirse sólo es irse de viaje a otro país

No teme morir. Le brillan los ojos, hermosos y en paz, mientras lo dice. "Morirse sólo es irse 
de viaje a otro país. ¿Miedo de qué? ¿Sabe usted qué le ocurrirá esta noche? Igual no 
despierta. Lo que tengamos que afrontar ya lo haremos cuando llegue el momento, pero 
antes no se apure. Por eso a un paciente terminal lo cuido, lo mimo, pero ya no le hago más 
pruebas estresantes e innecesarias". Creyente pero no practicante, la doctora Guardiola 
reconoce que aunque no quiere claudicar en su actividad, cuando al final del día -tras su 
sopita de tomillo- se mete en la cama, siempre piensa: "¡Al inventor de este trasto habría 
que hacerle un monumento!".


Feliz Fin de semana! 

By ElisabetSlow

miércoles, 18 de septiembre de 2013

¿Tengo una hernia por un problema con mi sistema digestivo?


hernia.
(Del lat. hernĭa).
1. f. Med. Protrusión o salida de parte de un órgano, como el intestino, de la estructura anatómica que normalmente la fija.
~ de disco.

Como en muchas otras ocasiones, os diré que la osteopatía trata de buscar la causa o el origen del proceso patológico por el que nos viene el paciente a la consulta. Es una investigación única, que con cada paciente se desarrolla de una manera particular. Tras la anámnesis (entrevista que se hace al paciente) y la inspección optamos por un determinado tratamiento, ya que habremos comprendido como funciona el paciente y qué es lo que ha ocurrido para que llegara a esta situación de desequilibrio por la que viene a vernos.

Una parte importantísima de nuestro trabajo es hacer comprender a lxs pacientes qué es lo que les sucede, es una parte más dentro del tratamiento. Personalmente no creo que sea suficiente con decir que está todo interconectado. El o la paciente es capaz de comprender si nosotros somos capaces de explicar. Y esto les permite hacerse responsables y protagonistas en la recuperación de su salud. Con este post intentaremos hacer ver la relación que puede existir entre una hernia discal y un mal funcionamiento del sistema digestivo.


En medicina, al igual que otras materias, quizá con un fin educativo, quizá porque la especialización nos dificulta una visión general del individuo se habla de distintos sistemas que parecen yuxtapuestos (articular, digestivo, circulatorio...). Uno al lado del otro. Se tocan pero no se interfieren. Para cada tipo de enfermedad, un especialista. Y esta visión se extrapola a la calle. Y una vez que el puzzle está desarmado es arduo irlo recomponiendo.

En el caso de hoy hay lazos importantes que nos hacen comprender la posible relación entre hernias discales y sistema digestivo.

UN POCO DE ANATOMÍA

El disco vertebral, que se halla entre el cuerpo de dos vértebras, tiene un núcleo y una serie de capas concéntricas que lo rodean. El núcleo es una sustancia acuosa, tipo gel, que se adapta y reacciona a los movimientos de las vértebras que articula.
Los anillos o capas concéntricas tienen la función de hacer que el núcleo permanezca en su lugar y de dispersar las presiones que recibe el núcleo por parte de las vértebras.

Cuando los anillos fracasan en su cometido, cuando hay una grieta por donde puede emigrar el núcleo, se produce la hernia (o protusión).

Es importante señalar que en muchas ocasiones el dolor lumbar, que típicamente acompaña a una hernia, puede no venir de la hernia en sí misma sino de otros tejidos adyacentes (ligamentos, músculos, meniscos)

BIOMECÁNICA LESIONAL

Pero ¿por qué los anillos fracasan? ¿por qué se dañan y aparecen grietas? El disco, en conjunto, es un tejido muy resistente, pero muy poco vascularizado y no inervado. Es capaz de soportar un gran trabajo pero es muy difícil y lento de reparar. Si superamos su límite, el daño producido permanece mucho tiempo. El límite lo podemos superar en:
  • un movimiento brusco (cargar algún objeto pesado, un accidente...),
  • movimientos leves pero repetitivos (estrés continuo)
  • o por ambas cosas a la vez. Es decir, una situación de estrés continuo junto a un esfuerzo no muy intenso.

Esta última es la situación más común. Es muy importante, comprender bien ese estrés previo al que está sometido el disco. Este estrés previo viene cuando ese nivel vertebral está soportando más trabajo (es más móvil) porque algún otro segmento tiene una restricción (es menos móvil). Por lo tanto al hacer gestos cotidianos leves, el nivel móvil está realizando su trabajo más el trabajo del segmento que está en restricción. Esta carga continua junto con la lentitud con la que el disco se repara es la responsable de la hernia o la protusión.

Generalmente (y digo generalmente, pues el cuerpo humano muchas veces compensa de una manera que no podemos comprender), si el sacro no tiene buena movilidad es el nivel L5-S1 (disco entre la lumbar quinta y el sacro) el que sufre; si la restricción es de sacro y L5 es el disco L4-L5 el más dañado.

¿Qué puede hacer que un nivel o vario de estos niveles estén restringidos?
Un accidente, una caída hace años, nuestra actividad laboral frecuentemente nos restringe la movilidad en una de las articulaciones entre el sacro y la pelvis. Una articulación con una movilidad mínima pero de gran importancia. Esta falta de movilidad del sacro exige a la vértebra inmediatamente superior, L5, más trabajo que aquél para la que está diseñada. Y es éste el origen del problema.

UN POCO MÁS DE ANATOMÍA

En el caso que nos ocupa; la relación de ciertas hernias con un sistema digestivo que no funciona correctamente, tenemos que destacar ciertos detalles anatómicos:
  • El recto, la última parte del intestino, reposa en la cara anterior del sacro, en íntimo contacto con él.











  • El colon descendente se apoya en la fosa ilíaca izquierda.
  • El colon sigmoideo se halla colgado de un tejido que se ancla en una zona entre la cuarta lumbar (L4) y la quinta (L5).
Mesocolon sigmoideo




¿Qué sucede ante problemas de tránsito intestinal? ¿Digestiones pesadas o sensación de hinchazón después de comer? ¿Gases o flatulencias excesivas? ¿Episodios alternantes de diarreas y estreñimiento? ¿Dolor abdominal o sensibilidad a algún alimento o sustancia?

Lo que sucede es que el mal funcionamiento del intestino, la percepción visceral que el sistema nervioso tiene y la plenitud de la última parte de tubo digestivo (en casos de estreñimiento) hacen que el cuerpo haga lo posible por no mover la última parte de la columna (sacro y quinta lumbar), produciendo en este caso una falta de movilidad o restricción que estresan y cargan de trabajo a los segmento superiores. Y como dijimos más arriba, esta carga de trabajo es la responsable del deterioro del disco.

¿Puede solucionarse un caso así?
Cada caso es un mundo, depende de la etiología concreta y del estado en que se encuentre. Pero, o bien puede solucionarse y que el dolor desaparezca totalmente, o bien puede mejorar sustancialmente. Si el paciente comprende la evolución de su caso es más fácil que siga los consejos dietéticos oportunos y la higiene postural que le recomendemos.

¡En la comprensión y la responsabilidad está el éxito!

Por Jairoslow

lunes, 16 de septiembre de 2013

Iniciem...

La historia oculta de como empezó esto...

Hace mucho, mucho tiempo en un país muy lejano ocurrió una historia maravillosa. pero como hace mucho tiempo y dicho país está demasiado lejos os vamos a contar otra historia no tan maravillosa pero sí bastante bonita. Tan bonita como cuando dos personas bonitas se conocen...


Sí, somos bonitas. Parece que está mal decirlo, ¿pero es que acaso tú no lo eres? Quizá vayas demasiado rápido a veces, pero cuando nos miramos con lentitud en el espejo no podemos negar un atisbo de belleza. Si no lo ves, sólo tienes que abrir el grifo, lavarte la cara, bostezar una vez más y volver a mirar. ¿Ahora sí? Perfecto, empezamos.

Para nosotr@s la belleza es una actitud, y las actitudes se cultivan. se riegan y se abonan. Este blog no es más que un manojo de recetas para seguir cultivando tu jardín, tus actitudes y tus sonrisas. Elisabetslow y Jairoslow se encontraron, cual semilla y tierra, no hace mucho ni muy lejos. La primavera con sus lluvias y su solecito propició el nacimiento de ideas y la floración de inquietudes. Su tallo se fue engrosando, resistiendo el lento sol del verano y justo antes del otoño, cuando las raíces pueden soportar el viento preinvernal sus frutos decidieron escribir un blog: parairslow.blogspot.com.

Nuestros frutos saben a una vida lenta, a recuperar el equilibrio que siempre espera dentro de nosotros y a recetas para llevar todo esto a cabo. Este jardín está abierto todo el día y es comunitario, se puede jugar a la pelota, gritar, tomar el sol y cantar.

A Elisabetslow le encanta hablar, comunicar y descubrir, en sus entradas podrás conocer lugares, sabores, colores y montones de formas interesantes de vivir lento.

Jairoslow es un amante de la osteopatía, de la alimentación y de la filosofía. En sus post podrás encontrar soluciones a problemas de salud, nuevas formas de comer para estar mejor y alguna que otra extrañeza. También estará encantado de poder solucionar vuestras dudas.

Doncs.... inciem!